La paralización de los trabajos por motivos económicos mantuvo aisladas a unas 50 familias de la zona

Adjudicó la obra en enero del 2007 a FCC por 3,3 millones de euros en sus planes de desdoblar las vías

La concesión de los trabajos se produjo en enero del 2007 a la empresa Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) por un importe de 3,3 millones de euros. El plazo de obra era de 17 meses, casi un año y medio. El inicio de la actuación ya se hizo esperar, pero una vez concluida, la adjudicataria se negaba a asumir la urbanización del espacio bajo el puente, es decir, la pavimentación del Camiño da Revolta y la construcción de aceras. Eso desató una serie de desavenencias económicas entre la contrata y la empresa pública de Ferrocarriles de Vías Estrecha (Feve). La primera abandonó las obras en octubre con el viaducto acabado y dejando una montaña de grava y unas vallas por el lugar por el que deberían pasar los vehículos.


Como consecuencia, lo que en un primer momento era acogido como una obra positiva para el vecindario, ya que suponía la ampliación de los carriles a partir de un puente, el antiguo, con el ancho escaso para pasar solo un coche, se convirtió en un foco de problemas al dejar aisladas de la carretera de Castilla a unas cincuenta familias.
Tanto el Concello como la asociación de vecinos de Xuvia mostraron entonces su preocupación. El corte injustificado de ese vial suponía, en el mejor de los casos, ampliar en unos dos kilómetros el recorrido para acceder a la carretera de Castilla desde sus casas. Y en las últimas semanas se fueron incrementando las negociaciones entre Feve y FCC para alcanzar un acuerdo con el que finalizar la intervención.

Vía|lavozdegalicia.es